Scala Santa, Roma

Uno de los lugares que más me sorprendió cuando visite Roma no es uno de los más turísticos, muchas guías ni siquiera hacen mención de él. Es poco conocido por los turistas y un punto imprescindible para los más devotos.

En la Piazza San Giovanni in Laterano, frente a la Básilica de San Giovanni in Laterano, un palacete construido sobre los restos de otro, a finales del siglo XVI, por orden del Papa Sixto V, alberga la que dicen fue la escalera del Palacio de Poncio Pilato, aquella que Jesucristo subió antes de ser condenado a muerte por el prefecto romano. Es el Palacio de Letrán, erigido como palacio papal. Sigue leyendo

Dubrovnik. La perla del Adriático

Cuando hablamos de Dubrovnik, lo hacemos de la ciudad más famosa y más visitada de Croacia. La urbe se ha convertido en un centro de turismo para los propios croatas y extranjeros venidos de toda Europa e incluso de otros continentes. Es lo que podríamos llamar “el Benidorm croata”.

Si bien la ciudad tiene grandes atractivos y merece la pena visitarla, nosotros a priori solemos evitar estos lugares tan dañados por el turismo, pero en este caso no podíamos dejar pasar la oportunidad de conocer tan afamada ciudad.

La visitamos en 2011, en nuestra ruta por los Balcanes, y llegamos hasta Dubrovnik por varios motivos: El primero que se encontraba relativamente cerca de uno de los objetivos más importantes de aquel viaje, Mostar. El segundo que cuenta con vuelos baratos para regresar a casa y el tercero que nos apetecía darnos un capricho en nuestro ultimo destino después de pasar varios días por hostales y con la mochila a cuestas.

Dubrovnik impresiona desde que llegas a ella, sus paisajes, sus casas, su costa… todo hace presagiar lo que espera en la ciudad dálmata. “La Perla del Adriático” la llaman y no les falta razón.

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Burdeos y Saint Emilion

Continuamos nuestro viaje por tierras francesas acercandonos a la ciudad de Burdeos, pero antes hicimos una parada en la bella localidad de Saint Emilion.

Saint Emilion es una localidad situada a unos 40 kilómetro de Burdeos y que además se encontraba en nuestro camino desde Bergerac. Evidentemente no podíamos desaprovechar la oportunidad de pasar unas horas en esta jurisdicción declarada Patrimonio de la Humanidad.

Se trata de un pueblo medieval rodeado de viñedos, una pequeña isla en un mar de vides, en el que podemos disfrutar de sus cuidadas calles, su peculiar iglesia escavada en la roca o las vistas desde la Torre del Rey.

Dejamos nuestro vehículo a la entrada de la localidad, pues Saint Emilion, con gran criterio, restringe el paso de vehículos por su casco histórico a residentes y servicios, guardando con especial celo el cumplimiento de los horarios previstos. Sigue leyendo

Salamanca. “Una fiesta para los ojos”

Salamanca es historia, leyenda, misticismo, pero también es vida, alegria, cultura, conocimiento. Salamanca es una y tantas a la vez, una ciudad medieval bañada por las aguas del Tormes que, como dijera el gran Cervantes “Enchiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado”.

Razón tenía Cervantes, al menos eso creo yo, pues no hay año que no sienta la irremediable necesidad de visitar la ciudad charra.

Salamanca ha sabido guardar las pinceladas que la época medieval reflejó en ella y eso para un amante de la historia como yo es algo digno de admirar. Su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, bien merece la pena que nos perdamos por él. Dejemos que nuestros pies hagan el camino, olvidémonos del reloj, escuchemos el silencio y transportémonos a otros tiempos, a otra forma de ver y sentir la vida, a otras costumbres y a otras necesidades. Salamanca es historia viva y yo, le muestro mi respeto por el esfuerzo de no morir con el paso del tiempo. Sigue leyendo

Périgeux y Bergerac. Breve incursión en el Perigord

Arribamos a Périgueux como un alto en el camino, un claro “yo pasaba por aquí” o “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, sin embargo la ciudad nos agradeció la parada mostrándonos su lado más amable. Un viernes por la tarde en el que los visitantes se mezclaban con los vecinos que se lanzan a la calle sin pensárselo dos veces, haciendo de Périgueux una ciudad con mucha vitalidad.

Périgueux históricamente ha sido un cruce de caminos y ello se deja notar en sus calles, en sus construcciones e incluso en sus costumbres. Podemos ver vestigios galo – romanos de la antigua Vesunna, un casco medieval y renacentista y unos barrios modernos que hacen la vida más fácil a sus habitantes.

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