Baños Széchenyi. Termas de Budapest

P1180915Estando en Budapest no podemos dejar pasar la oportunidad de disfrutar de sus afamados baños termales.

Unos de los más conocidos y empleados, tanto por húngaros como por visitantes, son los Baños Széchenyi.

Se puede llegar en metro, tomando la linea 1 (amarilla) y bajando en la parada “Széchenyi Fürdo”, que se encuentra cerca de la puerta del mismo recinto. Ya solo con ver el exterior quedaremos impresionados, pues se trata de un bello edificio neobarroco de principios del siglo XIX:

Situado tras la Plaza de los Héroes, en pleno parque Varosliget, junto con todos sus atractivos (Castillo Vajdahunyad, un pequeño parque de atracciones, el zoo de la ciudad o el jardín botánico) hacen de su emplazamiento un espacio ideal para el paso de una magnifica jornada.

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Buda y baños termales

Comenzaba nuestro segundo día completo en Budapest. Salimos del hotel y nos fuimos directos al puente de las Cadenas para cruzarlo y montarnos en el funicular que nos dejaría junto al Palacio Real, en la zona del Castillo de Buda.

El funicular es caro, sobre todo si tenemos en cuenta que el trayecto no llega al minuto de duración, pero aun así lo empleamos porque nos quita una buena cuesta y es un medio que mantiene el romanticismo. Fue construido en 1870 y reconstruido en 1986.

Así que nos situamos en la cola de la taquilla, para el funicular no sirve el bono de transportes, por lo que debíamos comprar un billete de ida y vuelta que nos costó 1500 HUF (unos 5 €). A modo de curiosidad decir que en la plaza donde se encuentra la estación baja del funicular, Plaza Adam Clark, se encuentra el kilómetro cero, lugar desde donde se miden las distancias en Hungría.

Cuando al fin accedimos al interior del funicular pudimos disfrutar de unas preciosas vistas al puente y el Danubio.

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Budapest. La joya del Danubio.

Mencionar el Danubio es directamente proporcional a que a nuestra mente vengan un sonido y una imagen. El sonido sería el vals de Johann Strauss, El Danubio azul y la imagen sería Budapest. No debería ser así, pues el Danubio baña bellas ciudades comoViena o Belgrado, pero la asociación se ha hecho fuerte.
Había llegado el momento de conocer la “Joya del Danubio”, la bella capital de Hungría no se nos iba a resistir, la ciudad concebida tras la unión de Buda, Óbuda y Pest en una sola se rendiría a nuestros pies.

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