Yacimientos romanos. Segóbriga

El yacimiento romano de Segóbriga es uno de los conjuntos arqueológicos mejor conservados de cuantos podemos encontrar en la Península Ibérica.

Situada en la autovía que une Madrid con el Levante, a la altura de Saelices (Cuenca), esta ciudad fue un importante nudo de comunicaciones y gozó de gran actividad durante los días del Imperio Romano.

Plinio la consideró inicio de la Celtiberia y llegó a tener un gran auge. En época visigoda aún contaba con cierta importancia, pero con la invasión islámica comenzó su declive y final abandono.

En el recinto destacan las ruinas del anfiteatro y el teatro, pero no son sus únicos elementos destacables, el foro, dos recintos termales o la basílica complementan la visita. Además se ha instalado un centro de interpretación que ayuda a comprender la vida en la ciudad,su origen y su historia y nos da unas explicaciones de las ruinas veremos a continuación.

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Ciudad Encantada

P1070053A pocos kilómetros de la ciudad de Cuenca se entra una paraje muy peculiar al que la naturaleza y el paso de los años han dado una imagen cuando menos curiosa.

Se trata de un paraje de formaciones pétreas formadas por la acción del viento el agua y el hielo durante miles de años.

Las rocas han adquirido espectaculares siluetas de manera totalmente natural, lo que añadido al espectacular paraje en que se encuentran, le a valido la declaración de Sitio Natural de Interés Nacional.

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Cuenca. Ciudad tallada en piedra.

Cuenca, es quizá una ciudad eclipsada por otras ciudades inscritas en la lista del Patrimonio de la Humanidad (sobre todo por su vecina Toledo) aunque tiene mucho que ofrecernos.

Hay noticias de ella anteriormente, pero no gozó de gran importancia hasta que en 1177 fue arrebatada de manos musulmanas por las tropas del rey castellano Alfonso VIII. Emergió y se engalanó durante el Medievo y, hoy, esta localidad, con título de ciudad desde 1257, nos transporta a sus inicios con solo pasear por sus místicas callejuelas.

Tanta belleza y delicadeza fue premiada en 1996, cuando la UNESCO incluyó el Casco Antiguo en la lista de monumentos Patrimonio de la Humanidad.

Conocida como “Ciudad paisaje”, nos muestra orgullosa tanto su patrimonio arquitectónico como el natural, y la conjunción tan espectacular entre ambos.