Oviedo. Paraíso astur

IMG_2460La capital del Principado de Asturias es un lugar perfecto para perderse unas horas, incluso unos días en el interior de una región rica en naturaleza, patrimonio y gastronomía.

Oviedo es eclipsada en ocasiones por su vecina Gijón, ubicada esta última en la costa del mar cantábrico, o por otras localidades situadas en entornos naturales espectaculares, como los Picos de Europa por citar uno. Sin embargo la ciudad carbayona es digna de ser visitada y conocida.

Se puede decir que toda ruta que discurra por Oviedo partirá del Campo San Francisco, un parque urbano al que es fácil acceder tanto si llegamos en vehículo particular como si lo hacemos en tren o autobús. En dicho emplazamiento comenzamos a sentir la ciudad, su vitalidad y su embrujo. No obstante, muy cerca del parque se sitúa el edificio más conocido de la ciudad; el Teatro Campoamor, de finales del XIX. En él se entregan anualmente los premios Príncipe de Asturias, presididos, como no, por la persona que les da nombre, Felipe de Borbón, acompañado por su esposa la Princesa de Asturias, quien además de ostentar el titulo es asturiana de nacimiento.

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Cracovia, el corazón cultural de Polonia.

Cracovia es la segunda ciudad de Polonia, tras la capital, Varsovia, sin embargo es la ciudad más visitada del país y yo diría que la más acogedora y vital.

Cuando la visite en 2010, inmerso en un viaje Interrail, me dejó fascinado, he de reconocer que no esperaba tanto de ella y me enamoró.

Durante 500 años fue la capital de Polonia, hasta 1596 cuando Varsovia se convierte en el nuevo centro polaco, sin embargo Cracovia conservó el honor de ser reconocida como capital cultural, honor que se mantiene hoy en día. También siguió siendo el lugar donde se coronaban los reyes.

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Vitoria – Gasteiz. Green city

Vitoria – Gasteiz quizá no sea tan nombrada a nivel turístico como las otras dos capitales vascas. Una injusticia que a raíz del nombramiento de la ciudad como Green Capital en 2012 se va subsanando.

El reconocimiento lo dice todo y no podía ser más merecido. Vitoria es una ciudad verde, que gusta de respirar aire puro, que disfruta de sus parques, jardines y humedales, y que conjuga a la perfección el urbanismo de una capital con los espacios que deben oxigenárla.

Pero no podemos quedarnos ahí, VG es una ciudad casi milenaria que cuenta su historia a través de las piedras de su Casco Histórico. En las callejuelas de ese casco, conocido como “La Almendra” por su peculiar forma, su suceden casonas, palacetes y templos que hablan del paso de los siglos. Sigue leyendo

Segovia. El medievo a pie de calle.

La ciudad de Segovia, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985, muestra entre sus calles la herencia legada por las diferentes culturas que en ella moraron.

Su casco histórico, de marcado carácter medieval, ofrece entre sus estrechas y amuralladas callejuelas numerosos atractivos para el deleite del viajero moderno.

No solo son los edificios los que merecen un vistazo, sino que podemos encontrar salas o lugares dedicados al arte o la cultura, así como numerosos locales donde disfrutar de su exquisita gastronomía.

 El mejor punto para comenzar la visita es la Plaza del Azoguejo, donde se encuentra el punto más impresionante del Acueducto.

Este es el símbolo más emblemático de la ciudad. Construido por los romanos allá por el siglo I o II, es considerada la obra de ingeniería civil romana más importante de España. Se realizó sin ningún tipo de argamasa, buscando la ubicación  perfecta de todas y cada una de las piedras para que entre ellas lograsen mantenerlo en pie.

Fue concebido para llevar el agua hasta la ciudad desde un manantial situado a 17 kilómetros de esta. Su parte monumental cuenta con unos 800 metros en los que 166 arcos distribuidos en distintos órdenes hace alcanzar los 29 metros de altitud.

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Soria. La ciudad de los poetas

Soria, ciudad de poetas y poesía en si misma. La pequeña urbe es un remanso de paz, alejada de los agobios de las grandes ciudades, la capital castellana (la menos de poblada de todas las capitales de provincia españolas), conjuga a la perfección la labor de cabeza provincial con la naturaleza que convive en sus limites.

La plaza Mariano Granados puede ser un buen lugar para comenzar a visitar Soria. Entre otras cosas por la existencia de una oficina de información turística donde proveernos de mapas e información varia. Si vamos en coche, esta zona es de OTA, aunque bien es cierto que si nos salimos de las calles del centro y buscamos un poco, encontraremos aparcamiento sin demasiada dificultad.

En esta plaza se encuentra la entrada al parque Alameda de Cervantes, que dejaremos para el final si deseamos descansar. Junto al parque se encuentra el Museo Numantino.

La escultura del Caminantes preside la glorieta de la que parten dos calle interesantes que nos adentran en el casco antiguo. Elegimos esta vez la calle Marques de Vadillo. Llegamos hasta la plaza de San Blas y el Rosel, de la que salen varias calles, entre las que se encuentra la calle Condes de Gómara.