Real Alcázar de Sevilla.

La puerta del León nos da la bienvenida al laberíntico conjunto de palacios, patios y jardines que forman el Real Alcázar de Sevilla. Nos sumergimos como en otro mundo, ajeno al bullicio que transmite la urbe hispalense al otro lado de las murallas.

En este recinto se constata el devenir de la historia de la ciudad, influenciada por diversas culturas, las cuales se encargaron de dejar su huella en tan importante lugar.

El Alcázar original, el Palacio Islámico, fue ordenado construir por el primer califa andaluz, Abd al-Rahman III en el año 913. Posteriormente fue cambiando de manos y de fisionomía. La Reconquista de estas tierras por los cristianos, en 1248, encabezados por el Rey Fernando III de Castilla, fue un hecho de vital importancia para la estructuración del recinto. Si bien el monarca no pudo disfrutar en gran medida del Alcázar debido a su cercana muerte, sí lo hizo su sucesor, Alfonso X, quien fue el artífice de la construcción del Palacio Gótico. Ya en el siglo XIV, Pedro I construyó el palacio Mudéjar, sobre todo con el objetivo de dotar al lugar de estancias privadas más cómodas y mejor dotadas.

Yacimientos romanos. Itálica

El yacimiento arqueológico de Itálica se encuentra en la localidad de Santiponce, a pocos kilómetros de la ciudad de Sevilla.

 La ciudad romana fue fundada en el año 206 a.C. para acoger a soldados que lucharon en la II Guerra Púnica. Poco a poco fue tomando mayor importancia, gracias en gran medida a su privilegiada situación geográfica, que permitía un buen punto de partida en la conquista de la Hispania. Pero no fue esta la única característica de Itálica, en sus lindes se acrecentó  el gusto por las artes, las leyes y la política. Este interés de sus gentes hizo de que ella salieran personajes muy importantes en la historia del Imperio Romano; Allí nació Marco Ulpio Trajano, el que fuera el primer emperador no nacido en tierras italianas. Se dice que también nació en ella su hijo adoptivo, Adriano, aunque parece más probable la hipótesis de que este último naciera en Roma. Lo que si es cierto es que pasó varios años de su juventud en la ciudad hispana, creándose en él un aprecio eterno hacia Itálica, lo que se demostró años más tarde gracias a las concesiones que le hizo a la ciudad.

GRANADA. CON SABOR ANDALUSÍ.

MIERCOLES 16. GRANADA A FONDO

El momento más esperado se acercaba, ya estaba ahí, al alcance de las manos. La Alhambra, en toda su inmensidad, aguardándonos.

Nos acercamos a la Plaza Isabel la Católica para coger el autobús que nos llevaría a la misma puerta de entrada de la Alhambra. Alrededor de las 10 comenzamos la visita.

¿Quien no ha oído hablar de laAlhambra? Podría poner muchos datos y muchas explicaciones aquí pero quedaría muy extenso y posiblemente algo lioso. Por ello os emplazo a la web oficial que tiene buena información. 

Como hasta la una de la tarde no podríamos entrar a los Palacios Nazaríes seguimos el recorrido marcado por el Patronato de la Alhambra, pues era el que mejor nos venía. Generalife, baños árabes, Palacio de Carlos V, Alcazaba, Palacios Nazaríes y Partal.

CADIZ. LA CIUDAD DE LA LUZ. (Con Baelo Claudia y gibraltar)

La tarde del domingo llegamos a Cádiz procedentes de Elvas. Llegamos a eso de las 18:30 y salimos para tener una toma de contacto con la capital gaditana.

Según descendíamos hacia el sur el cielo se ennegrecía y amenazaba con descargar toda su furia; fue así, y su punto álgido coincidió con nuestro paso por la ciudad de Sevilla. Cayó una gran tormenta.

Por suerte, cuando llegamos a Cádiz el temporal remitía.

Sigue leyendo

MADINAT AL-ZAHRA

Organizando el viaje que vamos a realizar durante una semanita en marzo me ha venido a la mente la escapada que realizamos hace dos años por similares hechas. Aprovechando una oferta de la compañía aérea Vueling para la línea Bilbao – Sevilla, nos plantamos en tierras andaluzas.

En General todo el viaje fue bueno y bonito pero hubo algo que me gusto por encima de lo demás, siguiendo a la vez uno de los lugares que más me ha impresionado la vida.

Estoy hablando ni más ni menos que de Madinat al-Zahra o Medina Azahara en castellano.

Sigue leyendo