Cracovia, el corazón cultural de Polonia.

Cracovia es la segunda ciudad de Polonia, tras la capital, Varsovia, sin embargo es la ciudad más visitada del país y yo diría que la más acogedora y vital.

Cuando la visite en 2010, inmerso en un viaje Interrail, me dejó fascinado, he de reconocer que no esperaba tanto de ella y me enamoró.

Durante 500 años fue la capital de Polonia, hasta 1596 cuando Varsovia se convierte en el nuevo centro polaco, sin embargo Cracovia conservó el honor de ser reconocida como capital cultural, honor que se mantiene hoy en día. También siguió siendo el lugar donde se coronaban los reyes.

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San Juan de Gaztelugatxe

A lo largo de los 192 kilómetros de costa Vasca podemos encontrar numerosos atractivos: Restos militares de la zona occidental, acantilados junto al Cabo Billano, la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, El Flysch de Zumaia o la Bahía de La Concha, pero si hay un lugar curioso y especial ese es San Juan de Gaztelugatxe.

A medio camino entre Bakio y Bermeo y a tan solo cuarenta minutos de Bilbao, podemos encontrar este islote unido a tierra por un puente y coronado por la Ermita dedicada a San Juan.

231 escalones nos llevan a lo alto del peñón, donde las vistas son espectaculares en los días despejados. Sigue leyendo

Dubrovnik. La perla del Adriático

Cuando hablamos de Dubrovnik, lo hacemos de la ciudad más famosa y más visitada de Croacia. La urbe se ha convertido en un centro de turismo para los propios croatas y extranjeros venidos de toda Europa e incluso de otros continentes. Es lo que podríamos llamar “el Benidorm croata”.

Si bien la ciudad tiene grandes atractivos y merece la pena visitarla, nosotros a priori solemos evitar estos lugares tan dañados por el turismo, pero en este caso no podíamos dejar pasar la oportunidad de conocer tan afamada ciudad.

La visitamos en 2011, en nuestra ruta por los Balcanes, y llegamos hasta Dubrovnik por varios motivos: El primero que se encontraba relativamente cerca de uno de los objetivos más importantes de aquel viaje, Mostar. El segundo que cuenta con vuelos baratos para regresar a casa y el tercero que nos apetecía darnos un capricho en nuestro ultimo destino después de pasar varios días por hostales y con la mochila a cuestas.

Dubrovnik impresiona desde que llegas a ella, sus paisajes, sus casas, su costa… todo hace presagiar lo que espera en la ciudad dálmata. “La Perla del Adriático” la llaman y no les falta razón.

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Thugga, la antigua Roma en África.

Dougga (Thugga) es una antigua ciudad romana ubicada en Túnez. Situada a unos 100 kilómetros de la capital es la gran olvidada del país en que la mayoría busca sol, playa y como mucho una excursión al desierto y montar en camello.

Sin embargo, quizá sea esa dejadez por parte de las autoridades turísticas del país lo que hace más agradable la visita a quienes nos aventuramos a llegar hasta las ruinas. Pasear por ellas sin el agobio de las costas, de las ruinas de Cartago o los zocos de las grandes ciudades, es un pequeño lujo que no sabemos cuanto tiempo más durará.

Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997 fue habitada por pastores y agricultores hasta la década de los 60, fecha en que abandonaron el emplazamiento para desplazarse a “Nueva Dougga”, en una zona más baja de la colina y junto a la carretera. Sigue leyendo

Oñati, la Toledo vasca

Oñati es una villa situada en el sudoeste de Gipuzkoa, en la comarca del Alto Deba o Debagoiena en Euskera, a 73 kilómetros de Donostia/San Sebastián y a 64 de Bilbao.

Fue Villa del Señorío perteneciente a la familia Gevara y entre los siglos XV y XIX Condado. Ese estatus de Condado permitía a los condes disfrutar de privilegios sobre el pueblo llano, algo que a los vecinos de Oñati no gustaba demasiado. Cobraban tantos impuestos como querían, nombraban a su antojo a las autoridades civiles y eclesiásticas e impartían justicia a su antojo. Las protestas y motines fueron continuas, pero siempre aplacadas por los condes. Los vecinos querían anexionarse bien al territorio de Álava o de Gupúzcoa.

No fue hasta 1540 cuando se solicitó legalmente la incorporación a Gipúzcoa. Tampoco sirvió de mucho la vía legal, ya que el pleito fue perdido por los vecinos de la villa, teniendo que esperar hasta la abolición de los derechos señoriales en 1845, para ver cumplida su petición. Sigue leyendo