Puente Colgante, el más elegante.

Inaugurado el 28 de julio de 1893 el Puente  Bizkaia, más conocido como puente colgante o puente de Portugalete, es el primer puente del mundo con transbordador colgante. Une las dos margenes de la ría del Nervión, a la altura de Portugalete y el barrio de Las Arenas, perteneciente al municipio de Getxo. A diferencia de lo que muchos creen su función era la de unir los balnearios existentes a ambas margenes de la ría, dedicados a la burguesía del siglo XIX. Unos balnearios a los que medio millón de personas llegaban anualmente mediante barcas de remos.

Lo que a simple vista no parece más complicado que construir un puente, en este lugar entrañaba mayor complicación, ya que ese puente no debía entorpecer el ajetreado trafico marítimo de uno de los puertos con más activos de Europa por aquel entonces. Los buques, a diferencia de hoy en día llegaban hasta el mismo centro de Bilbao y por ello el puente que se construyera en la desembocadura de El Abra debía ser especial.

Alberto Palacio Elissague fue el encargado del diseño de tan peculiar obra de ingenieria. Tras estudiar numerosas opciones la de construir un puente elevado fue la elegida. El proyecto final se basaba en dos vigas horizontales a 50 metros de altura, que serían los carriles, apoyadas en cuatro torres, dos en cada margen. Todo ello unido por el imponente número de 400.000 remaches (la tecnica de la soldadura aún no era conocida).

La barquilla original estaba echa con tablones reforzados con chapa. Disponía de dos zonas diferenciadas para los pasajeros; a los lados unas bancadas cubiertas para la primera clase y en el centro una zona descubierta para pasajeros de segunda carruajes y ganado.

Por desgracia el Puente Bizkaia no fue ajeno a los conflictos del siglo XX y durante la Guerra Civil sufrió graves daños en sus huesos de hierro.

En junio de 1937 ante la llegada de las tropas nacionales a territorio bizkaino y asediando la ciudad de Bilbao, el Ejercito del Norte recibió la orden de derribar todos los pasos sobre la ría, incluido el puente colgante. El día 17 el travesaño es reventado por una explosión, precipitándose sin remedio a las aguas de la Ría.

En 1939 se encargó al ingeniero de caminos Juan José Aracil el proyecto de reconstrucción, siendo en junio de 1941 se reinstauró el servicio.

En 1999 se instalaron ascensores en las torres y se habilito la pasarela central para las visitas. Curiosamente esta posibilidad ya fue planteada por Alberto Palacio más de un siglo antes. También se cambio la barcaza transbordadora por una más acorde a los tiempos actuales.

En 2006 el Puente fue reconocido por la UNESCO como un espacio digno de ser Patrimonio de la Humanidad. Según la asociación es “una de las más destacadas obras de arquitectura del hierro de la Revolución Industrial y destacó su uso innovador de los cables de acero ligero trenzado”.

El Puente colgante fue el precursor de muchos otros que se levantaron en todo el mundo, sin embargo la mayoría han desaparecido o no prestan ya el servicio original. Se construyeron estructuras similares en Francia, donde únicamente queda el de Rochefort – Martrou, los demás fueron derribados durante la II Guerra Mundial. En Gran Bretaña sobreviven tres de los cinco levantados a principios del siglo XX, siendo el de Newport el único que presta servicio. En Alemania fueron tres los construidos y aunque están en pie, tan solo el de Osten funciona.

La influencia de la estructura de Alberto Palacio cruzó “el charco” y en América hubo construcciones similares, por desgracia solo el argentino del barrio de La Boca, en Buenos Aires, funciona.

 Desde hace un par de años el Puente Colgante luce diferente. Durante toda su vida el negro a teñido sus hierros pero en 2010 y a consecuencia de que este color absorbe más radiación termica y por tanto mayor deterioro en sus piezas, se aprobó un proyecto de restauración en que se incluia el cambio de color.

La sociedad gestora quiso involucrar a los bizkaianos en el proyecto y saco a concurso la futura imagen de la estructura, proponiendo tres colores diferentes que recordaban el pasado minero de la zona. La bleda de Triano, el campanil de Gallarta y el Vena rojo de Somorrostro Un marrón amarillento en el caso del primero y dos tonos diferentes de ocre para el segundo y el tercero.

Finalmente el “Vena Rojo Somorrostro” fue el deseado y desde septiembre de 2011 luce en las entrañas del Puente De Bizkaia.

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4 pensamientos en “Puente Colgante, el más elegante.

  1. Es una pena que a veces no sepamos mirar con los ojos adecuados las construcciones más funcionales que nos rodean. El Puente es un hito arquitectónico, un símbolo del cambio que la sociedad estaba experimentando y la apuesta de futuro que estaba haciendo en aquel momento

  2. Nos encantó, cuando fuimos al País Vasco por primera vez fue uno de los sitios que más nos impactó. La visita turística (la que te permite caminar por la parte alta) es mucho más cara que el servicio público, pero al menos te regalan una postal con una foto antigua 😛 Por cierto, tiembla mucho, pero las vistas desde arriba son estupendas 🙂

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