Auschwitz. Horror humano

Decir Auschwitz es decir horror, barbarie, maldad, terror, crueldad… Pero también nos debe sonar a recuerdo, a reflexión.

Es difícil que alguien no haya oído hablar de Auschwitz, es sin duda el más conocido de los numerosos campos de concentración que los nazis esparcieron por media Europa, pero ¿comprendemos Auschwitz?, ¿sabemos bien de que se trata?, ¿somos capaces de entender y explicar lo que allí ocurrió?. Yo pensaba que sí, que nadie podía ser indiferente a Auschwitz, por desgracia me equivocaba y lo descubrí el día que puse los pies en el lugar. Los comentarios apáticos de la gente que allí me encontré, las risas en lugares de tanto sufrimiento, las voces desmesuradas, me hicieron pensar que somos capaces de permitir que algo así vuelva a suceder y mirar para otro lado. Se que soy pesado con esto pero es algo que me dolió muchísimo descubrir.

 Auschwitz fue concebido como el lugar donde ejecutar la “Solución final de la cuestión judía”, que no era otra cosa que el exterminio de todos los judíos y de otras minorías étnicas que vivían en los territorios que los nazis anhelaban.

El “complejo”, que cuenta con dos campos de concentración: Auschwitz I y Auschwitz II – Birkenau, fue construido a principios de 1940 y en menos de 5 años murieron allí entre millón y medio y dos millones de personas.

 

 

Los prisioneros que llegaban a Auschwitz, tenían un negro futuro. Nada más llegar eran sometidos a un examen, del cual saldrían los aptos para trabajar, los no aptos eran directamente llevados a los crematorios para ser asesinados o servirían de cobayas humanas. Conocido es el nombre de Josef Mengele, un médico que realizo verdaderas barbaridades tras los muros de Auschwitz. Exprimía a los seres humanos hasta la muerte para conocer los limites del cuerpo, sin ningún tipo de remordimiento.

En un principio el proceso de gaseamiento de los presos era lento y costoso para las SS, pero pronto descubrieron el macabro uso del gas Zyklon B, que era extremadamente rápido y permitía aniquilar a las personas en 20 ó 25 minutos. Ello provocó que el número de exterminados creciese a velocidad de vertigo.

 

Más tarde se construyó Auschwitz – Birkenau, a pocos kilómetros del primer campo, pues en el inicial no cabían todos los presos que llegaban. Si en Auschwitz I los barracones y edificios eran de ladrillo en el segundo campo lo serian de madera y con barracones desmesuradamente masificados. El lugar asignado a cada preso, en Birkenau lo ocupaban tres. Este campo no quería trabajadores, fue diseñado únicamente para el exterminio y por ello contaba con más y más grandes cámaras de gas.

Ambos campos se pueden visitar. Auschwitz I es el lugar elegido para emplazar el Museo Memorial. El lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, para que nunca se olvide lo que allí ocurrió y la entrada es gratuita.

Lo primero que vemos al entrar en el lugar es la primera de las mentiras que rodean la historia de Auschwitz; el letrero de entrada (que también era lo primero que veían los presos) en el que se lee: “Arbeit macht frei”, el trabajo os hará libres.

Posteriormente vamos pasando por los diferentes barracones que han conservado y adaptado para su visita. Estos primeros barracones que vemos eran los destinados a oficinas y viviendas de nazis. En ellos nos muestran fotografías de prisioneros y como vivían, explicaciones de sus ocupaciones y tareas y también vemos apilados diversos objetos de prisioneros como maletas, gafas, zapatos, piernas ortopédicas y pelo humano que se empleaba para tejidos y como relleno de colchones.

 

Fuera de estos barracones vemos lugares donde los presos eran castigados y ajusticiados y las alambradas ponen los pelos de punta.

 

La visita continua en Birkenau, a unos pocos kilómetros del primer campo. Se puede ir andando o en un autobús que para en la puerta del museo. A este segundo campo mucha gente no acude y la mayor soledad que nos acompaña hace más dura aún la visita, el silencio, a medida que nos alejamos del pabellón de entrada, nos habla y nos cuenta historias de dolor y miseria.

En Brikenau quedan unos pocos barracones (ni siquiera un 10% de los que llegó a haber) que son visitables y que nos muestran el horror de lo que allí se vivió. La vía del tren que trasladaba a los presos hasta allí fue alargada, internándose en el campo de concentración, convirtiéndose el mismo anden al que llegaban en el lugar de selección.

 

Este es un lugar que no debería existir porque el ser humano no debería ser capaz de hacer algo así. Una vez que aquello ocurrió, Auschwitz debe mantenerse y mostrar al mundo lo que no puede volver a ocurrir.

 

 

Un lugar que deber ser visitado con respeto, con un mínimo de conocimiento de lo allí ocurrido, teniendo muy presentes a las miles de vidas que perecieron, al sufrimiento humano y la barbarie. Un espacio en el que debemos pensar detenidamente, darnos cuenta de lo que el hombre es capaz de hacer y convencernos plenamente de que algo así no se puede repetir, en ninguna de sus manifestaciones.

Es Auschwitz un lugar de recuerdo y reflexión.

DATOS PRÁCTICOS.

Auschwitz se encuentra a unos 50 kilometros de Cracovia. Para llegar  hasta el campo de concentración desde Cracovia hay varias opciones:

 * Autobus de linea. Salen desde la estación central de Cracovia (junto a la estación de ferrocarril) y cubren el trayecto en algo más de una hora. Estos autobuses tienen parada en la misma puerta del museo; “Oswiecim muzeum”, antes de llegar al pueblo. Después entre los dos campos hay un microbus gratuito para hacer el trayecto.

* Tren. Se puede ir desde Cracovia hasta Oswiecim pero una vez en Oswiecim deberemos tomar un autobús urbano o caminar durante uno 30 minutos para llegar al campo, por lo que es una opción desechable.

La visita se puede hacer de forma individual y gratuita, aunque en época de mayor afluencia será obligatorio unirse a un grupo guiado en el campo Auschwitz I (Del 1 de abril al 31 de Octubre) si se visita antes de las 3 de la tarde, que es cuando lo hace la mayoría de gente.

Si se quiere visitar el lugar en solitario, una buena recomendación es la de ir al campo II primero y a partir de las 15:00 acudir al campo I y museo para verlo con menos gente y mayor tranquilidad.

Si por el contrario queremos unirnos a un grupo guiado para que nos expliquen los que vamos viendo y aspectos del día a día del campo, es recomendable mirar los horarios de las visitas y los idiomas en que se hacen en su web.

Por otro lado es posible contratar una excursión desde Cracovia. Hay varias empresas que se dedican a ello y no será difícil encontrarlas en un simple paseo por los lugares más turísticos de la ciudad, pues ellos se encargan de colocar carteles y letreros bien a la vista.

Estas empresas nos ofrecen el transporte (algunas con un punto de encuentro y otras te recogen en tu hotel), la visita al campo con guía incluido y el visionado de un documental sobre el campo de concentración en el trayecto.

Por lo que pude ver en mi visita los precios son muy parecidos y rondan los 120 PLN, poco más de 28€ por persona.

Una de las empresas mejor valoradas es Cracovia City tours

 

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Comete el mundo – Auschwitz – Birkenau
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3 pensamientos en “Auschwitz. Horror humano

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