ANDALUCÍA. SEVILLA Y CÓRDOBA

 

Una de las joyas del territorio peninsular es sin duda alguna la comunidad andaluza. Mil y un encantos nos puede ofrecer esta tierra llena de contrastes, que guarda su esencia y esta lanzada al siglo XXI.Un vuelo barato, un tren de RENFE comprado en http://www.renfe.es/, un hotel barato y ganas, muchas ganas de conocer y disfrutar.En este viaje me volvió a acompañar (como en el 99% de ellos) mi fiel compañera de andanzas, mi novia a la que he de agradecer que me soporte siempre hablando de viajes y nuevos destinos.

MIÉRCOLES 11

Nuestro día de llegada dio para poco. Tenía comprados por 25 euros (persona y trayecto) hace tiempo unos billetes con vueling. Con puntualidad británica salió el avión de la pista y con un ligero adelanto llego al aeropuerto de Sevilla.

En la misma puerta del aeropuerto cogimos el autobús especial de la empresa tussam (autobuses públicos de Sevilla) y por 2,30€ en 10 minutillos estábamos el la ciudad. Nos acercamos al Hostal Catedral, donde teníamos reserva y nos acomodamos.

Fuimos hasta la casa de Pilatos que nos pillaba cerca y aunque no había tiempo para mucho más, ya que llegamos tarde, no nos pudimos resistir a la idea de dar un paseo por una calle llena de bares con terracitas, tiendas y bastante gente.

JUEVES 12

Este día lo teníamos reservado para acudir a visitar Córdoba. Madrugamos para coger un tren de RENFE prontito y así tener el máximo de tiempo el la capital cordobesa. Puntualidad y eficacia también en los trenes, tanto a la ida como a la vuelta. De momento todo nos salía a pedir de boca.

Llegamos a Córdoba sobre las 9:15 y rápidamente acudimos de la estación hacia la Mezquita -Catedral para aprovechar la opción de entrar gratuitamente a ella, ya que de 8 a 10 es gratis, y así ahorrarnos 8 euros por cabeza.

Impresionante la mezquita y su foto más vista esta vez en vivo y en directo, las columnas de la sala de oración. Sus capillas y la catedral construida en su interior como dando un mensaje en aquella época al Islam. Fue inscrita en el registro de la UNESCO como patrimonio de la Humanidad en 1984, el primer año que aparecía España en este registro.

Tras ver la Mezquita fuimos a comprar a la oficina de turismo cercana los billetes para ir en autobús al yacimiento arqueológico de Medina Azahara, o Madinat Al-Zahra por 6,5€ cada uno. El billete incluye el viaje hasta la ciudad de Medina Azahara (solo realizable de esta manera o en coche particular) una guía de interpretación del yacimiento, un video explicatorio que ponen en el bus y la vuelta hora y media después de llegar, con lo que da tiempo de sobra para verlo detenidamente.

A eso de las 11:30 estábamos en el yacimiento. Esta ciudad a las afueras de Córdoba fue mandada construir por el Califa Abd al Rahman III en una colina desde la que se divisaba una gran extensión de territorio y así estar más seguro de posibles amenazas externas que por aquella época eran habituales, y traslado allí su residencia y estamentos de la vida pública para poder gobernar desde allí.Se comenzó a construir en el 936 d.C. y se tardo 25 años en terminar. Curioso es también que una construcción de tal magnitud tardara tan pocos años en ser destruida; poco más de 100 años y fue saqueada por los Bereberes. Hoy se aprecian sus ruinas pero bien visibles y reconocibles además de sus cuidados jardines que nos ayudan a hacernos una idea de la grandeza del Califato de Córdoba y sus moradores.

De vuelta a la capital era ya buena hora para comer y descansar un poco del duro día que teníamos.

Tras reponer fuerzas nos esperaba el Alcázar de los Reyes Cristianos. La construcción en si no es que sea gran cosa pero su importancia historia para España y el mundo es inmensa. Desde aquí se organizó la conquista de Granada que era lo ultimo que quedaba en manos del Islam y se mantuvieron las negociaciones entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colon para su viaje a las Indias. Además fue sede de la Inquisición y posteriormente cárcel hasta 1931.Además de todo esto goza de unos bellísimos jardines con fuentes que bien merecería la ciudad de Córdoba disfrutar de ellos a no tan alto precio (4€ por cabeza).

Tras la visita al Alcázar tocaba ya callejear y disfrutar las calles, pasos y gentes de una Córdoba atestada de turistas. El puente romano junto a la mezquita merece unos minutos de atención. Lo acaban de restaurar y la opinión de turistas y Cordobeses es igual; no gusta, demasiado “nuevo” ha quedado y tal vez haya perdido parte de la esencia de este tipo de monumentos.

Por las calles nos salían al paso las mujeres del romero que intentaban “regalarnos” un ramito de romero para después avasallarnos con lecturas de manos y buena ventura que claro, busca en realidad sacarnos los euros.

En nuestro paseo disfrutamos de las plazas, casas antiguas de la ciudad y diversos monumentos que alegraban nuestros pasos. Llegamos hasta la sinagoga y las murallas de la ciudad. Paseamos por el Paseo de la Victoria con un gran ambiente a horas del atardecer y así poco a poco nos acercábamos a la estación de trenes.

Frente a la estación hay un moderno paseo que recorrimos antes de acercarnos a nuestro tren, disfrutando de sus curiosas fuentes en forma de cascada y las esculturas modernistas que allí había expuestas.

Se nos acababa el tiempo y debíamos coger el tren de vuelta a Sevilla, donde llegamos bien entrada la noche y rendidos. Decidimos ir a cenar a una calle cercana al Hotel y a dormir para descansar de este intenso día y del siguiente que nos esperaba en la ciudad hispalense.

  

VIERNES 13

De nuevo tocaba madrugar para no perdernos nada de Sevilla que tiene mucho que ofrecer.En primer lugar cogimos temprano un autobús en la estación de la Plaza de Armas con destino a Itálica, en Santiponce. Itálica es una ciudad romana cercana a Sevilla que poco a poco se esta descubriendo cada vez más. El autobús por 1.20€ y la entrada al yacimiento gratuita para los ciudadanos de la UE.

En hora y media más o menos lo vimos todo. Destaca sobre todo lo visible su gran anfiteatro que podría albergar unas 25.000 personas, lo que nos ayuda a hacernos una idea de la grandeza de esta ciudad.

Se dice que aquí nació Trajano, el primer emperador hispano de Roma y su sucesor Adriano, aunque lo de este ultimo no esta muy claro ya que pudo nacer también el la propia Roma.

Se puede apreciar además del anfiteatro, casas romanas, termas y las calzada internas de la ciudad que muestra la magnifica organización urbana del imperio de Roma. En el termino de Santiponce se encuentra el Teatro romano, ya un fuera del conjunto y algo alejado para visitarlo si no se dispone de coche.

Tras la visita a Itálica volvimos a coger el autobús en la puerta del conjunto y regresamos a Sevilla.

Desde la estación de autobuses acudimos caminando por el Paseo de Cristóbal Colón y el paseo Alcalde Marques de Contadero, viendo el río Guadalquivir y en su otro orilla los edificios de la calle Betis, hasta el encuentro con la Torre del Oro.

 

La primera visita en la capital fue la Catedral y la giralda. Nos aprovechamos de las tarifas reducidas y pagamos 2 euros entre los dos por algo que la entrada general cuesta 8 €. Aquí ocurre algo parecido a lo que en Córdoba, la catedral se alza sobre lo que era la mezquita de la ciudad, muestra de ello puede ser el actual campanario que era el alminar de la mezquita. Fue convertida como templo cristiano por Fernando III de Castilla en 1248. Además de apreciar la belleza interna de la Catedral subimos a lo alto de la Giralda (en la subida se indican uno a uno los giros que se van haciendo hasta llegar arriba, en total son 34). Arriba la vista es impresionante, se aprecia toda la ciudad y diversos paneles nos ayudan a identificar lo que estamos viendo.

Tras salir de la catedral simplemente cruzando la calle entramos al Alcázar. 7.5 € la general y gratis para los estudiantes.Magnifico conjunto monumental dividido en varios palacios (mudéjar, gótico y diversas dependencias y patios) y con unos jardines dignos de un monarca, más bellos aún si cabe con la luz de la tarde sevillana.

En la misma plaza se encuentra también el Archivo de Indias, gratuito para todos.

Tras la visita a los monumentos más característicos de Sevilla tocaba ahora pasear tranquilamente disfrutando de las calles y jardines. Llegamos hasta la universidad de Sevilla, ubicado hoy en el edificio de la antigua fabrica de tabaco y desde aquí hasta el parque de Mª Luisa, uno de los pulmones de Sevilla.Lo primero fue ver la plaza de España con sus edificios realizados para la exposición Iberoamericana de 1929 y la plaza América, realizada también para el mismo evento. Fue aquí ya donde nos dejamos envolver por el ambiente relajado de Sevilla, su parque y los Sevillanos que se distraían de las obligaciones de la semana.

A pesar de lo peculiar del día, viernes 13, dejamos caer la noche por los pasos de este parque y por la calle Menéndez Pelayo, cercana a nuestro hotel.En esta calle llego la nota más curiosa del viaje y, es que en mi pueblo, Balmaseda, se dice que estamos en todas partes, a pesar de ser una pequeña villa de poco más de 7000 habitantes. Pues se dio el caso de que de camino al hotel no encontramos con un grupo de chicas vecinas nuestras.

Con esto se acababa nuestro ultimo día completo en Sevilla.

 

SÁBADO 14

Debíamos coger el avión de vuelta a casa al mediodía y por tanto poco podíamos hacer. Dedicamos la matinal del sábado a realizar unas compras, ver los restos del antiguo acueducto, una pequeña iglesia en la calle Recaredo y prepararnos para partir de una ciudad que nos ha encantado y que sin duda deja una huella muy marcada en nosotros.

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